Regreso
Analizando lo que he vivido semanas atrás a lo que había vivido antes de irme de vacaciones y lo que me esperaba a la vuelta de ellas, me he dado cuenta de que en él día a día parecemos seres programados. Cada acción, cada movimiento está bajo las agujas del reloj. Es por eso que cuando nos vamos de vacaciones él reloj, él movil, él mail, él calendario queda bastante atrás.
Como ya comenté en mi primer post, no quiero olvidar ciertos hábitos que tuve en mi periodo vacacional. Sé que algunos son imposibles como por ejemplo levantarte a la hora en que él cuerpo dice ¡ya, tengo suficiente! y se despierta por si solo. El mundo laboral nos pone unos horarios y por desgracia no podemos rechazar.
En cambio si que hay cosas que se pueden incorporar en él día a día. He hecho un listado con algunas actividades que he realizado durante mis vacaciones y que espero poder seguir haciendolas estando ya incorporada a mi mundo laboral:
- Desayunar con tiempo, sin prisas, siendo consciente.
- Apagar la televisión.
- No contestar él teléfono si en ese momento no me apetece hacerlo.
- Mirar él mail una vez al día y usar la tecnología lo justo y conveniente para mi.
- Seguir practicando Pilates, fijarme una hora y cumplirlo.
- Cenar pronto.
- Pasear más a menudo.
- Buscar sitios tranquilos en donde se sienta él silencio.
- Alejarme de los ladrones de tiempo y de actividades que no me aporten nada.
- Mantener mi hogar tan simplificado como lo dejé al incorporarme al trabajo.
- Disfrutar de mis seres queridos.
En estos momentos son algunas de las cosas que se me ocurren y que he llevado a la práctica en vacaciones. Esas cosas que siempre quedan atrás, y se dejan olvidadas hasta las próximas. El objetivo de este post es dejarlas plasmadas, para no olvidar.
¿Alguien más se ha propuesto mantener lo que hizo en su periodo de descanso?
Imagen: www . cosas de viajes .es



